lunes, 28 de abril de 2008

La sierra: CAJAMARCA

Bueno, ahora voy a comentar las desventuras de este fin de semana, que ha habido varias cosas aunque ahora po9r supuesto no me acuerdo de casi nada.
Salimos después de cenar, sobre las 22:00 hacia la ciudad de Cajamarca, a 3000 metros de altura aproximadamente, en la sierra peruana. Lo que en principio iba a ser un viaje de 6 horitas se convirtió en uno de 9 por culpa del descarrilamiento de un camión, que nos obligó a estar retenidos en la carretera 3 horas como 3 soles.
A eso de las 8 llegamos a la ciudad, en donde tuvimos un primer contacto con la gente de la sierra, con sus trajes típicos, descalzos, con sus sombreros...
Yo llebaba encontrándome ligeramente mal desde la tarde anterior y al llegar a tierra firme definitivamente fui consciente de que era el siguiente en caer.
Mi estómago hacia cosas raras y me temía lo peor.
El programa era visitar los baños del inca al llegar, pero el retraso y el frío lo hizo imposible con lo que se decidió ir a granja porcón, una reserva natural con ruinas, yacimientos...
Pero dado mi estado decidí quedarme, ya que había una hora de viaje en van, que habíamos alquilado para nosotros.
Después de varias visitas al baño, y saber lo que es sentirse mujer allí, me dediqué a visitar la preciosa ciudad de Cajamarca, llena de tiendas, mercados de artesanía, comida...
Después de comprar una bolsa de hoja de coca para el mal de altura, fuimos a ver los puestos y a comprar algo de artesanía.
Después de comer (Alba, la chica que se quedó conmigo, yo no podía comer) subimos a la silla del inca, una silla donde se sentaba el rey para ver sus dominios, desde la que hay unas vistas brutas de la ciudad y del valle...Y como no...Una iglesia. Es increíble el número de iglesias, religiones, sectas, facciones y cosas raras que hay. Está hasta nueva acrópolis.
Vi un restaurante vegetariano, pero mi cuerpo no estaba para probar manjares.
Al dia siguiente, después de estar toda la noche lloviendo fuimos a los baños del inca, un complejo que decepciona un poco después de las espectativas. Yo imaginaba que serían de piedra y tal y lo que me encontré fueron unas piscinas preciosas y de agua caliente, pero bastante menos típicas de lo que me imaginaba. Están construyendo nuevas instalaciones, muy modernas y prácticas pero con poco encanto. Yo me tomé un baño donde lo hacen los peruanos, al precio de 3 soles (menos de 1 €) y consiste en media hora (máximo permitido por salud) de agua natural caliente.
Después fuimos a desayunar, y me comí un plato de arroz blanco, lo primero en 48 horas y la verdad es que me sentó de lujo, después del bañito.
Después un poco de paseillo y compras de quesos, más coca para regala y cacao para hacer infusión, pillamos el bus de vuelta a Chiclayo.
El viaje de vuelta fue increíble, unos paisajes preciosos que me recordaban al Baztán, pero a una altitud que nos hacía entrar en las nubes una y otra vez.
El viaje la verdad es que es kamikace, una carretera hecha polvo, con barrancos, burros, niños, serranos...Y unos pueblos impresionantes.
Esta mañana nos hemos levantado a eso de las 7:00 para ver los colegios en los que vamos a trabajar hasta el fin de nuestra estancia. Era el momento más esperado, y que más nervios generaba, pues nos íbamos a encontrar con la realidad, pero eso lo explico en la siguiente que se me acaba el tiempo.
Un abrazo a todos!!!

1 comentario:

garzi dijo...

que pasa maño soy tu brother!!!!
que perraco entre las nubes dice...
ya se que te escribo tarde pero es lo que hay entre curros y movidas....
por aqui todos bien, esperando alguna llamadita o asi jejejeje que tenemos cosas que hablar.
dice el calon que tu casa está bien y que se ha ocupado el de todo jejejejeje...
bueno co!!! ya iremos leyendo tus aventuras y a ver cuando vas al machupichu y nos cuentas.
bueno un beso de la mar tb ok??? tira bigotooon